“¡Vamos a piscina!”, es una frase mágica para que los niños no duerman y al otro día estén más que listos para salir, sin importar la hora a la que deban levantarse.
¿Qué pasaría si cada día te levantas con el ánimo y energía de un niño que sabe que ese día irá a piscina?. ¿Podría cambiar algo en tu vida?

Es parte de programarnos para vivir diferente y emocionarnos con la vida.